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Decoración de cocinas: ideas prácticas para que sea linda y funcione

Una cocina bien decorada empieza por el triángulo de trabajo, la mesada libre y el guardado. Ideas de materiales, campanas, luz y estilo para cocinas de todo tamaño.

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Cocina blanca con isla, banquetas turquesa, campana y lámparas colgantes
Foto: rawpixel · CC0

La cocina es el ambiente donde la decoración y la función van más juntas: si es linda pero incómoda, se nota todos los días. Esta nota reúne ideas prácticas para quien está renovando su cocina o quiere mejorarla con cambios puntuales, desde la distribución hasta los detalles.

Todo a mano: la distribución primero

La regla más conocida es la del triángulo de trabajo: la heladera, la pileta y el anafe deberían formar un triángulo cómodo, sin obstáculos en el medio y sin distancias demasiado largas entre ellos. Así se evitan caminatas innecesarias mientras cocinás.

Algunas medidas habituales: la altura de mesada suele ir de 85 a 90 centímetros; la profundidad estándar es de 60; entre la mesada y la parte inferior de las alacenas conviene dejar entre 55 y 65 centímetros; y si hay una isla o una barra enfrentada, el paso libre ideal es de al menos 90 centímetros.

Lo más valioso en una cocina es la mesada libre. Tratá de que haya al menos un tramo de 60 a 90 centímetros sin nada encima, entre la pileta y el anafe, para trabajar cómodo.

Guardado sin rincones perdidos

Los muebles amplios y con pocas divisiones permiten que todo encuentre su lugar. Algunas ideas que rinden:

  • Cajoneras completas en el bajo mesada en lugar de puertas con un estante: se ve todo de un vistazo.
  • Herrajes para esquinas, que aprovechan el rincón donde se juntan dos tramos de mesada.
  • Alacenas hasta el techo, con el último nivel para lo que se usa poco.
  • Una columna de despensa con estantes extraíbles.
  • Barrales con ganchos en la pared para utensilios de uso diario.

Materiales y revestimientos

Para mesadas, en Argentina se usan mucho el granito, el cuarzo, el porcelanato de gran formato y, en cocinas de estilo industrial, el acero inoxidable. Cada uno tiene su perfil: el granito es resistente y accesible; el cuarzo es parejo y poco poroso; el acero es higiénico y profesional, aunque se raya.

En la pared detrás del anafe y la mesada, una alternativa a los azulejos clásicos es dar continuidad visual con el mismo material de la mesada, o revestir con acero, vidrio templado o porcelanato. Para un aire más artesanal, los azulejos tipo subway, los de colores hechos a mano o los calcáreos dan mucho carácter.

En pisos, el porcelanato es la opción más práctica. Si la cocina está integrada al living, uno símil madera ayuda a unificar.

La campana, protagonista

La campana extractora pasó de ser un accesorio a uno de los elementos centrales de la cocina, sobre todo en las abiertas. Hay de pared, de isla, integradas en la alacena o empotradas en el techo. Algunos criterios para elegirla:

Que sea al menos tan ancha como el anafe. Que tenga salida al exterior siempre que se pueda; las de recirculación sirven, pero no sacan el vapor. Que la altura de instalación respete lo que indica el fabricante, en general entre 65 y 75 centímetros sobre el anafe. Y que el ruido sea razonable, sobre todo si la cocina está integrada.

Luz, color y detalles

La iluminación en una cocina tiene que ser funcional antes que decorativa. Una luz general en el techo y una luz bajo alacena que ilumine la mesada sin sombras son lo básico. Sobre una isla o una barra, colgantes en línea suman diseño.

En color, los frentes blancos y de madera siguen siendo los más elegidos por su durabilidad estética, pero los verdes apagados, los azules profundos y los grises cálidos dan personalidad sin cansar. Si no querés comprometerte, sumá color en accesorios: vajilla, repasadores, una banqueta.

Por último, pocos objetos bien elegidos sobre la mesada: una tabla de madera, un frasco con utensilios, aceite en una botella linda y alguna planta aromática cerca de la ventana. El resto, guardado. Una cocina ordenada es siempre una cocina linda.