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Estanterías y bibliotecas para dormitorios infantiles: cómo elegirlas y ordenarlas

Una buena estantería infantil combina estantes a la altura del chico, canastos para juguetes por tipo y un sector alto para lo que no se usa a diario.

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Estantería baja blanca de cubos con cajones de colores y canasto de juguetes
Foto: Shixart1985 · CC BY 2.0

Si en el cuarto de tus hijos los juguetes, peluches y libros terminan siempre en la cama o en el piso, esta nota te ayuda a elegir y organizar una estantería o biblioteca que de verdad funcione. La idea es que los chicos puedan sacar y guardar sus cosas solos, y que el cuarto se vea ordenado sin esfuerzo diario.

Pensá la estantería a la altura del chico

El error más común es colocar los estantes a la altura de un adulto. Si un chico de cuatro años no llega, no va a guardar nada. Lo ideal es dividir la estantería por alturas:

  • De 0 a 1 m: lo que usa todos los días. Juguetes, cuentos, materiales para dibujar.
  • De 1 a 1,50 m: lo que usa a veces o con ayuda. Juegos de mesa, rompecabezas, colecciones.
  • Arriba de 1,50 m: lo que se guarda o se exhibe. Peluches de colección, muñecas heredadas, recuerdos, cajas con juguetes de otra etapa.

Con este criterio, a medida que crece, vas subiendo lo que antes estaba abajo sin cambiar el mueble. Y los peluches dejan de vivir en la cama, donde se trasladan todos los días y terminan en el piso: un estante alto o una hamaca de tela colgada los resuelve.

Canastos y cajas: orden por rubro

Los canastos de cestería, las cajas de tela o las cajas plásticas con tapa son la mejor forma de guardar juguetes chicos. Cada uno puede tener un rubro: bloques, autitos, muñecos, disfraces, materiales de arte. Una etiqueta con dibujo ayuda a los más chicos que todavía no leen.

Al diseñar o comprar la estantería, fijate que la altura entre estantes permita meter los canastos con comodidad. Una separación de 30 a 35 cm es versátil para la mayoría de los tamaños. Los cubos de unos 33 x 33 cm, muy comunes en muebles modulares, son prácticos porque hay cajas hechas a medida. Evitá las estanterías muy profundas: los juguetes del fondo se olvidan.

También conviene dejar algún estante libre para los juguetes que se guardan en su propia caja, como los juegos de mesa o los kits de construcción. Y no llenes todo: si no queda espacio, no hay dónde guardar lo nuevo. Rotar parte de los juguetes cada tanto mantiene el interés y descomprime los estantes.

Bibliotecas que invitan a leer

Para los libros infantiles, una biblioteca frontal, donde los libros se apoyan con la tapa a la vista, funciona mucho mejor que una tradicional. Los chicos eligen por la imagen de la tapa, no por el lomo. Se puede hacer con estantes angostos de 8 a 10 cm de profundidad y un listón delantero para que no se caigan.

Completá el rincón con un almohadón grande, un puf o una alfombra mullida y una lámpara cerca. Así la biblioteca deja de ser solo un mueble y se convierte en un lugar.

Materiales y seguridad

En Argentina se consiguen estanterías infantiles en melamina, MDF laqueado, pino y madera maciza. Para chicos chicos conviene elegir cantos redondeados o con tapacantos bien terminados, pinturas y lacas al agua sin olor fuerte, y muebles bajos y anchos, que son más estables que los altos y angostos.

Lo más importante: toda estantería de más de un metro tiene que estar fijada a la pared con escuadras o tacos, porque los chicos trepan. Es una medida simple que evita accidentes graves.

Estilos según la edad

Una estantería blanca o de madera natural es la base más flexible: acompaña desde la primera infancia hasta la adolescencia. El color puede aparecer en los canastos, en el fondo de algunos cubos o en las cajas.

Para los más chicos, una estantería en forma de casita también hace de decoración. Los módulos cúbicos combinables se reacomodan a medida que el chico crece. Una biblioteca de pared a pared, con un sector abierto y otro cerrado con puertas, permite esconder el desorden cuando hace falta. Y en la etapa escolar, una estantería con escritorio integrado reúne libros, carpetas y material en un solo mueble.

Una buena estantería no es la más grande, sino la que los chicos pueden usar solos. Con alturas pensadas, canastos por rubro y un rincón de lectura, el orden se vuelve parte del juego.