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Mesas decoradas para Navidad: ideas para armar una mesa linda y práctica en verano

Cómo armar la mesa de Navidad paso a paso: mantel, centro de mesa, vajilla y luz pensados para una noche calurosa, con ideas que sirven para cualquier año.

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Mesa navideña con mantel verde, platos con esferas rojas, copas y arbolito de centro
Foto: rawpixel · CC0

Armar la mesa de Navidad es una de las partes más lindas de la fiesta, y no hace falta comprar todo nuevo para que quede especial. Esta guía es para quien recibe en casa y quiere una mesa que se vea festiva, que sea cómoda para comer y que funcione en una noche de calor, como suele pasar en Argentina.

Elegí una idea y un par de colores

Antes de sacar adornos, definí el estilo. Tener una idea guía evita que la mesa quede llena de cosas que no combinan. Algunas que funcionan muy bien:

  • Clásica: rojo, verde y dorado, con velas y ramas.
  • Natural: lino crudo, madera, verdes y frutas de estación.
  • Blanca y plateada: fresca, elegante y luminosa.
  • Colorida y descontracturada: platos distintos, flores y frutas, ideal para el patio.

Con dos o tres colores alcanza. El resto lo aportan la vajilla, las flores y la comida.

Mantel, caminos y servilletas

La base de la mesa es la textura. Un mantel de lino o algodón se ve mejor que uno sintético y aguanta mejor el calor. Si tu mesa es linda, podés dejarla a la vista y usar solo un camino de mesa a lo largo del centro.

El mantel debería caer entre 20 y 30 cm por cada lado; más largo molesta en las piernas. Las servilletas de tela, dobladas simples y atadas con un hilo de yute, una cinta o una ramita de romero, le dan un toque cuidado sin esfuerzo. Un detalle lindo es poner el nombre de cada invitado en una tarjeta o en una etiqueta atada a la servilleta.

Un centro de mesa que no estorbe

El centro de mesa es el protagonista, pero tiene una regla de oro: no debe tapar las caras. Mantenelo por debajo de los 30 cm de alto, o usá piezas finas y altas, como candelabros, que dejan ver a través.

Ideas fáciles para armarlo:

  • Ramas verdes o de eucalipto a lo largo del camino, con velas intercaladas.
  • Frutas de estación, como cerezas, duraznos o ciruelas, en fuentes bajas: decoran y se comen.
  • Frascos de vidrio con flores cortas o con velas.
  • Piñas, nueces y estrellas de anís, si te gusta el estilo más tradicional.

En verano, elegí flores que aguanten el calor, como hortensias, crisantemos o follajes. Si la mesa está afuera, las velas van dentro de vasos o faroles para que el viento no las apague.

Vajilla, copas y lugar para cada uno

Calculá unos 60 cm de ancho por persona para que nadie coma con los codos pegados. Si la mesa es justa, mejor una mesa auxiliar para bebidas y fuentes que sobrecargar la principal.

No hace falta un juego completo de vajilla. Mezclar platos de distintos diseños dentro de una misma gama de color queda muy bien. Un plato de base, o bajo plato, eleva cualquier vajilla simple. Las copas de vidrio transparente combinan con todo.

Dejá cerca hielo y jarras de agua fresca: en una cena de Navidad con calor, es lo que más se agradece.

La luz y los últimos detalles

La iluminación cambia todo. Apagá la luz fuerte del techo y usá luz cálida: velas, guirnaldas de luces o una lámpara de pie cerca. Si están en el patio o la terraza, una guirnalda colgada sobre la mesa crea el clima ideal.

Algunos errores comunes:

  • Velas aromáticas en la mesa: compiten con el olor de la comida. Mejor velas sin perfume.
  • Llenar la mesa de adornos y no dejar lugar para las fuentes.
  • Armar todo a último momento: la mesa se puede preparar a la tarde, y solo sumar las flores y el hielo al final.

Para los chicos, un detalle propio en su lugar, como una galletita decorada o una estrella para colgar en el árbol, los hace sentir parte. Una mesa navideña no necesita ser perfecta: tiene que invitar a sentarse, charlar y quedarse.