Cómo decorar un toilette: ideas para el baño de visitas
El toilette es chico, se usa poco y lo ven todos: el lugar ideal para animarse con color, papel, una bacha especial y detalles que en otros ambientes no te animarías.
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El toilette es el baño de las visitas: suele ser chico, no tiene ducha y lo usa casi todo el que entra a tu casa. Esta nota es para quien quiere decorarlo con personalidad y aprovechar cada centímetro sin perder comodidad.
Por qué el toilette permite arriesgar
Al no tener ducha, el toilette no sufre el vapor de un baño completo. Eso habilita materiales que en otros baños complican: papeles de empapelar, revestimientos de madera, pinturas oscuras, cuadros y objetos delicados.
Además, como se usa por ratos cortos, se puede jugar con colores intensos que en un dormitorio cansarían. Un verde profundo, un azul noche, un bordó o un papel con un estampado grande quedan espectaculares en un espacio de dos o tres metros cuadrados.
Medidas y distribución
Un toilette funciona con muy poco: inodoro y lavatorio. Para que sea cómodo, conviene dejar unos 60 cm libres delante del inodoro y del lavatorio, y unos 20 cm de cada lado del eje del inodoro hasta una pared o mueble.
Si el ambiente es muy angosto, pensá en un lavatorio de poca profundidad, de esos que salen apenas 25 a 35 cm de la pared, o en uno de esquina. Una puerta corrediza o que abra hacia afuera también ayuda mucho, porque una puerta que abre hacia adentro en un toilette chico molesta siempre.
Los toilettes bajo la escalera son clásicos. Ahí el inodoro va en la parte baja y el lavatorio donde hay más altura.
Revestimientos y color
Algunas ideas que funcionan bien:
- Papel de empapelar en todas las paredes, con un estampado de plantas, geométrico o de pájaros. En un espacio chico, un dibujo grande se ve más audaz y menos recargado que uno chiquito.
- Revestimiento de madera a media altura o en una pared, para un aire cálido.
- Pintura oscura en paredes y techo, con un espejo con buen marco y luz cálida.
- Microcemento o cemento alisado en paredes y mesada, para un estilo moderno y sin juntas.
- Mosaico o calcáreo solo detrás del lavatorio, como acento.
Si usás papel, elegí uno vinílico o lavable en la zona cercana al lavatorio, donde puede salpicar.
El lavatorio como protagonista
En un toilette, la bacha y la grifería se ven mucho, así que vale la pena elegirlas con cuidado. Una bacha de apoyo de cerámica artesanal, de piedra o de cemento, sobre una mesada de madera o de cemento, se convierte en el centro del ambiente.
Una mesada que ocupe todo el ancho de la pared suma superficie de apoyo y queda moderna. Si el espacio no alcanza, un lavatorio suspendido deja ver el piso y agranda visualmente.
Para la grifería, un acabado negro mate, bronce o dorado cepillado le da un toque distinto sin necesidad de cambiar nada más. Una grifería de pared, que sale del muro, libera espacio en la mesada.
En el toilette los detalles se notan porque no hay mucho más que mirar. Un espejo con un marco interesante, redondo o de forma irregular, es casi obligatorio. Sumá un aplique o una lámpara colgante de luz cálida; los tubos fluorescentes arruinan cualquier decoración.
Un jabón artesanal en una jabonera linda, una toalla de mano de buena calidad, una vela o un difusor suave y una planta que tolere poca luz, como una sansevieria o un potus, completan la escena. Un cuadro o una lámina enmarcada también funciona muy bien a la altura de los ojos.
Pensá en la comodidad del invitado: dejá a mano un toallero, papel de recambio visible y un cesto con tapa.
Errores que conviene evitar
El error más común es llenar el toilette de objetos: en un espacio chico, cinco adornos en la mesada se ven desordenados. Elegí pocos y buenos. Otro es olvidar la ventilación; si no tiene ventana, un extractor es imprescindible para evitar olores y humedad.
Y no te olvides del cesto, del papel y de la toalla limpia: los detalles prácticos son los que el invitado agradece sin decir nada.
Con un color con carácter, una bacha especial y algunos detalles cuidados, el toilette pasa a ser el ambiente más sorprendente de la casa.