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Vestidores: tipos, medidas y cómo organizarlos para que funcionen

Un vestidor necesita unos 60 cm de profundidad para colgar y un paso libre de al menos 70 cm; con eso se elige el formato, en pasillo, en L o en U.

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Camisas y sacos en perchas de madera colgados de un barral sobre pared blanca
Foto: rawpixel · CC0

El vestidor dejó de ser un lujo de casas grandes: con un rincón bien aprovechado se puede armar uno en casi cualquier dormitorio. Esta guía es para quien quiere hacer o mejorar un vestidor y necesita saber qué formato elegir, qué medidas respetar y cómo organizarlo.

Qué es un vestidor y qué espacio necesita

El vestidor, también llamado walk-in closet, es un espacio de guardado en el que se entra, a diferencia del placard, que se usa desde afuera. Puede ser un cuarto aparte, un sector del dormitorio separado por una pared o un panel, o un pasillo que conecta dormitorio y baño.

Las medidas básicas son simples. La ropa colgada necesita unos 55 a 60 cm de profundidad. Los estantes para ropa doblada funcionan bien con 35 a 45 cm. Y el paso libre para moverse adentro no debería ser menor a 70 cm; con 90 cm ya se puede abrir cajones y cambiarse con comodidad.

Formatos según los metros

  • En línea o pasillo: guardado en una sola pared o en dos paredes enfrentadas, con el paso en el medio. Es el más común en espacios angostos. Con guardado en un solo lado alcanza un ancho total de 1,30 m aproximadamente; con los dos lados, unos 1,90 m o más.
  • En L: ocupa dos paredes en esquina. Aprovecha bien los rincones y deja espacio libre para un espejo o una banqueta.
  • En U: guardado en tres paredes. Es el que más capacidad tiene, pero necesita un ambiente más cuadrado.
  • Con isla: para vestidores grandes, una isla central con cajones suma guardado y superficie para doblar ropa o apoyar accesorios.

Los vestidores abiertos, sin puertas, son prácticos y económicos, y dejan todo a mano. A cambio, exigen orden constante, porque todo está a la vista y junta más polvo.

Las puertas corredizas o plegables protegen la ropa y ocupan menos lugar que las de abrir. Una opción intermedia son las puertas con marco de aluminio y vidrio esmerilado o traslúcido: alivianan visualmente y dejan intuir el contenido sin mostrarlo del todo.

Si el vestidor es un ambiente aparte, una cortina de lino o una puerta corrediza en el acceso alcanza para separarlo del dormitorio.

Cómo organizar el interior

Un buen vestidor combina distintos tipos de guardado:

Barras a doble altura para camisas, sacos y polleras, una arriba y otra abajo; las prendas largas, como vestidos y tapados, necesitan una barra simple con unos 1,60 m libres debajo. Estantes para sweaters, remeras y jeans doblados. Cajones para ropa interior, medias y accesorios, con divisores. Zapateros con estantes inclinados o rectos, de unos 30 cm de profundidad. Y la parte más alta, para valijas y ropa de otra estación.

La regla de oro: lo que usás todos los días, entre la altura de la cadera y la de los ojos; lo que usás poco, arriba o abajo.

Luz, espejo y ventilación

Un vestidor sin buena luz no funciona. Si no tiene ventana, sumá una luz general y, si podés, tiras de luz dentro de los módulos o bajo los estantes, para ver bien los colores. Una luz neutra o cálida suave es la que mejor muestra la ropa.

Un espejo de cuerpo entero es casi indispensable; puede ir en la cara interior de una puerta o en la pared libre. Y no te olvides de la ventilación: un vestidor cerrado acumula humedad y olor. Una rejilla, una ventana chica o dejar la puerta abierta un rato cada día ayudan mucho.

Errores comunes

El más frecuente es no medir la ropa: tener solo barras dobles y descubrir que los tapados arrastran en el piso. Otro error es hacer estantes muy profundos para ropa doblada, donde lo de atrás queda perdido. Y por último, llenarlo al cien por ciento desde el primer día: dejá un margen libre para que el vestidor siga siendo cómodo con el tiempo.

Con medidas correctas, un formato adecuado a tus metros y una organización pensada, el vestidor se vuelve uno de los ambientes más prácticos de la casa.