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Cómo guardar libros en el living: bibliotecas, estantes y muebles que no roban espacio

Muchos libros y poco espacio en el living: ideas para guardarlos alrededor de la tele, en esquinas, en la mesa ratona o en estantes altos, con medidas que funcionan.

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Living luminoso con biblioteca empotrada junto a la chimenea, butacas y bancos tapizados
Foto: rawpixel · CC0

Tener muchos libros es un lujo, pero en un living chico pueden terminar apilados en cualquier lado. Esta guía reúne ideas para guardarlos en el living de forma prolija y linda, sin quitarle espacio al resto, con medidas y consejos para que los estantes duren.

La pared de la tele como biblioteca

La pared principal del living suele estar ocupada por la tele y poco más. Convertirla en una biblioteca que rodea el televisor aprovecha todo ese muro y, de paso, hace que la pantalla negra se note menos cuando está apagada.

Se puede armar con un mueble a medida, con módulos estándar combinados o con estantes fijados a la pared. Dejá el hueco de la tele un poco más grande que la pantalla y repartí los libros a los costados y arriba. Combinar libros con algunos objetos, plantas o cajas evita que se vea pesado.

Estantes: profundidad, distancia y carga

Para libros comunes alcanza con una profundidad de 25 a 30 cm. Los libros de arte o de gran formato necesitan 35 a 40 cm. Una altura de 30 a 35 cm entre estantes sirve para la mayoría de las novelas y ensayos; para los grandes, dejá un estante de 40 cm o más.

Los libros pesan mucho, así que el estante tiene que estar preparado:

  • Elegí tablas de 18 mm o más de espesor; en tramos largos, mejor 25 mm.
  • No dejes más de 80 a 90 cm entre soportes, o el estante se va a combar con el tiempo.
  • Fijá ménsulas y estantes ocultos con tarugos adecuados al tipo de pared: no es lo mismo ladrillo que tabique de durlock.

Aprovechar esquinas y huecos

Las esquinas suelen quedar vacías y son perfectas para libros. Una biblioteca esquinera, o estantes que se encuentran en el rincón, suma mucho guardado en poco espacio. Los estantes entrelazados en distintos niveles quedan muy dinámicos.

Otros lugares que se pueden aprovechar:

  • Sobre las puertas, con un estante corrido para libros que se leen poco.
  • Bajo la ventana, con un mueble bajo que también sirve de asiento.
  • A los costados del sillón, con una biblioteca angosta o una mesa auxiliar con estantes.
  • En el pasillo, si hay al menos 1 m de ancho, con estantes poco profundos.

Muebles que guardan libros sin parecer biblioteca

No todos los libros tienen que ir en una biblioteca. Una mesa ratona con estantes o con un nivel inferior guarda libros de arte y revistas que dan ganas de hojear. Una escalera de madera apoyada contra la pared sirve como estantería liviana para pocos ejemplares.

Para un toque más artesanal, se pueden reciclar piezas: un carretel grande de madera, cajones de fruta lijados y apilados o una vieja escalera pintada. Asegurate de que queden firmes y sin astillas.

Los estantes invisibles, que quedan ocultos debajo del primer libro de la pila, crean el efecto de libros flotando en la pared y funcionan muy bien en ambientes minimalistas.

Cómo ordenarlos para que se vean bien

El orden cambia mucho la imagen. Algunas ideas:

  • Alternar libros parados con pilas acostadas, que también sirven de soporte para objetos.
  • Agrupar por color, si te importa más el efecto visual que encontrar un título rápido.
  • Dejar algo de aire en cada estante: un 20 % libre hace que todo respire.
  • Ubicar los más pesados abajo y los más livianos arriba.

Para cuidarlos, evitá el sol directo, que destiñe los lomos, y las paredes húmedas, que traen hongos. Sacudí el polvo cada tanto y no los aprietes demasiado, porque se deforman.

Un living con libros bien ubicados se ve más cálido y personal. Con un poco de planificación, los libros dejan de ser un problema de espacio y pasan a ser parte de la decoración.